Poniendo punto final a la Agenda Deportiva Atades 2017-18, un grupo de seis usuarios/as del Centro Residencial Santo Ángel junto a sus familiares, y varios voluntarios/as, se desplazaron el pasado día 5 de julio hasta el embalse de La Sotonera en Huesca para disfrutar de la primera jornada de iniciación a actividades náuticas, organizada por la empresa especializada en actividades de aventura al aire libre Iberaventura y el Club Vela Universidad

Una jornada en la que nuestros intrépidos deportistas pudieron disfrutar de la navegación en kayak, en barco de vela ligera y lancha a motor por los lugares más emblemáticos del embalse. Los más atrevidos experimentaron incluso la sensación de planear subidos a un sofá náutico tirado por la lancha a motor.

Salimos temprano de Zaragoza para llegar a primera hora a la base náutica operativa de Iberaventura y el Club Vela Universidad situada en el término municipal de  Montmesa (Huesca), a escasos metros del embalse. Allí nos recibió Carlos Plana, responsable del Club Vela Universidad para darnos la bienvenida. Entre todos preparamos las embarcaciones y el material necesario para disfrutar de un mañana diferente, chalecos salvavidas, remos, kayaks y demás utensilios.

Comenzamos la jornada en tierra, con una breve introducción teórica en la que pudimos conocer el material y la técnica correcta de palear (remar) en kayak, una vez superados nuestros temores e inseguridades nos introdujimos en el agua, donde a través de juegos y actividades pusimos en práctica lo aprendido en tierra.

Tras la primera hora y el almuerzo posterior, nos dividimos en 2 grupos para llevar a cabo la práctica de vela y el paseo en lancha a motor. Aún con viento fuerte y racheado, nuestros chicos/as pudieron experimentar las sensaciones de navegar en un barco de vela propulsado por la energía del viento, sentir su empuje y la fuerza con la que nos obligó a escorar en más de una ocasión, los cambios de rumbo y sobre todo, disfrutar de las vistas espectaculares que pudimos observar desde la embarcación con la Sierra de Guara de fondo.

En definitiva, una experiencia inolvidable en un entorno maravilloso y acompañados de personal técnico muy cualificado que hizo muy fácil lo que a priori parecía complicado para nuestro colectivo. Sin duda, ha sido una experiencia que repetiremos ya que pensamos que este tipo de actividades en el medio acuático pueden favorecen positivamente el desarrollo cognitivo, motor, afectivo-social y la capacidad de auto superación de las personas con discapacidad intelectual.

Nuestro agradecimiento especial a los responsables de Iberaventura y el Club Vela Universidad por ofrecer a las personas con discapacidad intelectual la oportunidad de vivir nuevas experiencias y sensaciones a través del deporte.