Los alumnos recibieron el pasado 25 de julio el diploma del Certificado de Profesionalidad, lo que les capacita para trabajar como auxiliar de almacén

El objetivo de este nuevo título, puesto en marcha por la UPCIL, es que las personas con capacidad intelectual límite encuentren una oportunidad laboral.

UPCILLa Unidad de Apoyo a las Personas con Capacidad Intelectual Límite (UPCIL) de ATADES impartió este año el curso “Formación para la empleabilidad”, destinado a mejorar las habilidades prácticas y competencias personales que faciliten un itinerario de inserción laboral de las personas con capacidad intelectual limite.

En colaboración con la Universidad de Zaragoza, la formación se ha compuesto de una parte teórico-práctica destinada a obtener el Certificado de profesionalidad de Auxiliar de Almacén, y una parte transversal dirigida a potenciar las competencias para la participación social donde se han trabajado áreas como el marco normativo para la convivencia, el conocimiento de la comunidad y la perspectiva de género.  Se trata del segundo módulo del título de Certificado de Profesionalidad, la primera parte se curso hace dos años bajo el título “mozo de almacén”, impartido íntegramente por ATADES.

En estrecha colaboración con la Agencia de Colocación de ATADES, con este curso más de diez personas con capacidad intelectual límite han encontrado un empleo en el mercado protegido y ordinario. En esta primera edición, concluida el pasado mes de junio, han recibido clase un total de 21 alumnos y alumnas entre los dos módulos. El año pasado, diez de las doce personas que recibieron la formación de auxiliar de almacén fueron contratados, lo que supone más del 80%, capaces de desarrollar procesos de vida, desenvolverse y comprender el mundo, con los apoyos necesarios. Los resultados de esta formación destacan por el tiempo récord de colocación, ya que en menos de 18 meses, y gracias a este curso, han tenido una oportunidad laboral.

Según la CIE10, las personas con capacidad límite son aquellas que poseen un coeficiente intelectual entre el 71 y el 84, justo por encima de lo que se considera una discapacidad intelectual ligera y por debajo de lo que estimamos inteligencia media. Estas personas además tienen algún déficit en las habilidades adaptativas (falta de comunicación, relaciones sociales o autocuidado, por ejemplo), necesidades que aparecen antes de los 18 años con un desfase cronológico importante. Ante el vacío existente en la formación para este colectivo, desde la UPCIL “nos planteamos mejorar las posibilidades de empleabilidad de estas personas con características particulares, pero con capacidades suficientes para el desarrollo de un trabajo. Son personas con capacidad para seguir trabajos estructurados muy estructuradas y que asumen bien las directrices encomendadas”, asegura la directora de la UPCIL, Cynta Cayetano.

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