La Edad Media ha regresado a la Ciudad Residencial Sonsoles de ATADES de mano del grupo de recreación histórica Fidelis Regi. Casi 200 personas han conocido de primera mano cómo se viste un caballero, como es el armamento para la batalla y cómo es una danza medieval.

Cómo se viste un caballero
“Éste es el señor Lope Ferrench de Luna”, anunciaba Sancho de Antillón mientras explicaba a los presentes que en los siguientes minutos iban a ver cómo pasaba de vestir un camisón a estar preparado para la batalla. Uno a uno, se ha ido colocando, con ayuda de las personas con discapacidad intelectual de ATADES que miraban atónitos, todos los ropajes. “Primero se tiene que poner una especie de abrigo muy gordo para que los golpes no le hagan daño y después se pone esa malla, que pesa mucho”, explicaba Carlos Tierra. La cota de malla a la que se refiere está formada por más de 25.000 anillas y pesa más de 18 kilos.
Poco a poco el señor Lope Ferrench de Luna ya portaba su escudo y su lanza y llegaba el momento de las preguntas. Mª José se ha lanzado y su inquietud estaba en porqué el caballero no llevaba caballo.
Esta ha sido una de las actividades de las que se ha podido disfrutar en el campamento medieval que el grupo de recreación histórico Fidelis Regi ha instalado en la zona de ocio de la Ciudad Residencial Sonsoles de ATADES. Casi 200 personas con discapacidad intelectual del Club de Ocio y Tiempo Libre y del centro Sonsoles han probado in situ lo que se siente al colocarse cascos, cotas de malla del siglo XII y al coger alguna de las armas de la época: espadas, mazas, hachas, escudos e incluso un mangual.
El noble Atho de Foces era uno de los encargados de explicar a los asistentes la evolución del armamento desde el siglo XII hasta el siglo XIII, cómo, por ejemplo, los escudos se transformaron de redondos a tener forma de lágrima para protegerse las piernas y, una vez que los caballeros comenzaron a protegerse con placas de metal en el siglo XIII, los escudos se convirtieron en pequeños escudos redondos no más grandes que un cuenco. “A mí me gusta ese casco que tiene la forma alargada, pero me ha llamado más la atención ese que te tapa la nariz”, afirmaba Carlos Luengo mientras Raquel se vestía con la cota de malla.

Muestra de armas y armaduras
Lo mismo sucede con las armas, las espadas y los cascos. Fidelis Regi se dedica a la recreación histórica y todos sus miembros se convierten en personajes que existieron en el medievo aragonés, al menos su heráldica. También recuperan danzas de la época y después de que los participantes en la actividad conocieran cómo es un caballero, se les ha enseñado a bailar la “Danza del oso”. El punto y final lo ha puesto la exhibición de una batalla entre Sancho de Antillón y el señor Lope Ferrench de Luna.